La Fibromialgia, también conocida con las siglas FM, es una enfermedad reumatológica que se caracteriza por el dolor crónico generalizado, cansancio y debilidad, persistente durante un periodo mayor a tres meses, pudiendo alargarse por años. Su etimología es desconocida y puede presentarse a cualquier edad siendo más prevalente un 90% de los casos en mujeres de edad media, pudiendo ocasionar severas consecuencias en el estado de salud, capacidad funcional, estado emocional, relaciones personales y calidad de vida de quienes la padecen.
De acuerdo a estudios realizados para documentarla, muchas veces se duda de la veracidad de los dolores ocasionados por la enfermedad debido a la dificultad para detectarla. Según especialista “es prácticamente imposible detectarla en un análisis clínico o radiografía, de hecho, toda la sintomatología aparece sin que los médicos encuentren ninguna alteración orgánica que la justifique. Además se suele acompañar de trastornos del sueño y puede asociarse a un síndrome ansioso-depresivo”,
Tipos
Los especialistas han clasificado la patología en tipos para adaptar a cada paciente el tratamiento:
Tipo I: Pacientes sin ninguna enfermedad concomitante
Tipo II: Pacientes con enfermedades reumáticas y autoinmunitarias
Tipo III: Pacientes con grave alteración en la esfera psicopatológica
Tipo IV: Pacientes simuladores


Causa
Aunque sus causas son desconocidas y no se ha detectado ninguna alteración orgánica, los síntomas de la enfermedad se atribuyen a la disminución de las sustancias que regulan el dolor, especialmente la serotonina, produciendo un trastorno en la percepción, transmisión y modulación del estímulo doloroso, bajando así el umbral de percepción del mismo. De tal manera, los mecanismos de regulación del dolor quedarían alterados al añadirse factores como el estrés, cansancio y alteraciones del sueño.

Síntomas
Las manifestaciones clínicas presentadas por los pacientes son:
Dolor muscular: es el principal síntoma de la enfermedad, suele ser difuso e inespecífico afectando distintas partes del cuerpo, pudiendo prolongarse durante más de tres meses
Rigidez: se presenta en músculos y articulaciones principalmente al levantarse por las mañanas o al permanecer sentados durante largos periodos
Sensibilidad al tacto: puede ser producido por el más mínimo roce, moratón o golpe, cuya sensación de dolor se prolonga más tiempo que en una persona sana
Sensibilidad medioambiental: la exposición al humo del cigarrillo, ruidos fuertes, limpiadores químicos o luces brillantes pueden empeorar la sensibilidad del paciente.
Dolor de cabeza crónico: ocasionado por la rigidez de los músculos, expandiéndose por la espalda, hombros y cuello
Trastornos del sueño: dificultad para conciliar el sueño o despertarse en medio de la noche son síntomas frecuentes que además traen como consecuencia el agotamiento por los bajos niveles de energía
Fatiga y cansancio: aparecen al realizar poco esfuerzo o ninguno, también ocasionados a la falta de sueño
Deterioro cognitivo: ocasionando que la persona procese la información con dificultad, pérdida de memoria a corto plazo, poca concentración o problemas para expresarse verbalmente de forma adecuada
Problemas intestinales: la fibromialgia tiende a ir de la mano del síndrome de intestinal irritable, conduciendo a una inflamación del sistema digestivo, estreñimiento y diarrea
Ansiedad y depresión: ambos síntomas están presentes a lo largo de toda la enfermedad, principalmente por las limitaciones en su día a día

Diagnóstico
El diagnóstico es clínico y se explora al paciente mediante análisis de sangre, radiografías y otras pruebas complementarias que permitan la exclusión de enfermedades con síntomas parecidos. Este análisis ayuda a descartar otras enfermedades como el lupus, el hipotiroidismo o la artritis reumatoide y puede confirmarse que es fibromialgia cuando se detectan un conjunto de 18 puntos, denominados puntos gatillos o dolorosos a la presión que suelen situarse en diversas áreas musculares del cuerpo como el cuello, codo, rodillas y pelvis.
Enfermedades más frecuentes que pueden compartir manifestaciones clínicas con la FM:
Lupus eritematoso sistémico
Artritis reumatoide (AR)
Espondilo artropatías
Esclerosis múltiple
Hipotiroidismo
Neuropatías periféricas
Alteraciones estructurales mecánicas o degenerativas del raquis
Miopatía (metabólica o inflamatoria)
Polimialgia reumática
Trastorno depresivo mayor
En 1992 la Organización Mundial de la Salud, calificó la Fibromialgia como una enfermedad reumatológica, por lo tanto el diagnóstico debe ser realizado por un reumatólogo, quien determinará el tratamiento a seguir para aliviar los dolores ocasionados.

En la actualidad no se dispone de un tratamiento que cure al 100% la Fibromialgia, sin embargo lo que buscan los especialistas es aliviar los síntomas y la adaptación del paciente mediante distintos programas especiales. La mayoría de veces se suele recomendar los antiinflamatorios y analgésicos, además de los reguladores del sueño y las terapias conductuales-cognitivas.
El objetivo del tratamiento es mejorar el dolor, los espasmos musculares, la calidad del sueño, la fatiga y depresión, para así hacer más llevadero el día a día de la persona.
Nadar para aliviar el dolor
De acuerdo a muchos investigadores en diversas Universidades la natación, caminata y meditación, pueden ser un aliado eficaz para aliviar el dolor y así mejorar la calidad de vida del paciente..

¿Se puede prevenir?
Debido a que se desconocen las causas que originan la fibromialgia, especialistas aseguran que es difícil acertar con un método preventivo para esta enfermedad.
Recordad que sus síntomas pueden ser confundidos con otra patologías, por lo tanto es indispensable la evaluación de un especialista para identificar la enfermedad determinar las acciones a seguir.

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